Prosopopeya,
según el Diccionario de la Real Academia Española es la “Figura
que consiste en atribuir a las cosas inanimadas o abstractas, acciones y
cualidades propias de seres animados, o a los seres irracionales las del
hombre.”
He aquí un ejemplo de
la misma, no el más académico, sin duda, pero con tanta ingenuidad e ingenio
que roza la genialidad, porque nada puede definir mejor esta perfecta
combinación de letra y música. Uno tiende a creer que la genialidad se halla en
Bach, Mozart o Puccini, y sin embargo, también puede encontrarse en un rasguido
doble de Abel Montes, que la voz de Ramona Galarza convirtió en clásico,
primero del litoral y después de todo el folklore argentino.
Cualquiera
sea nuestra filosofía, religión o creencia, cuando nos conviene nos ponemos
fatalistas. Hacemos algo y decimos: Que
sea lo que Dios quiera. No hacemos algo y decimos: Si tiene que ser, será. La cosa es sacarnosde encima la neurosis de tener que decidir
encomendándonos a las leyes superiores que rigen los destinos. Después de todo
abundan las anécdotas de Fue lo que Dios
quiso o de Lo que tuvo que ser, fue.
Esto
viene a cuento porque en el blog de al lado (http://cronicas-de-cine.blogspot.com.ar/)
me relamo de gula con el encuentro actoral entre Juliette Binoche y Kristen
Stewart en El otro lado del éxito (Clouds of Sils Maria), algo que estuvo a
punto de no suceder.
Kristen
Stewart era la primera elección del director/guionista Olivier Assayas, pero
por una “confusión” de su agente, la producción de lapelícula creyó que desistía. Mia Wasikowska
fue elegida para reemplazarla.
Kristen
habló directamente con la producción para saber qué había pasado, le
contestaron que, “confusiones” al margen, el papel de Valentine, que le habían propuesto
originalmente lo haría ahora la Wasikowska, pero que de todos modos podrían
ofrecerle el papel deJo-Ann Ellis, que
terminaría por ser interpretado por la también hipertalentosa Chloë Grace Moretz.
Kristen
tenía sus dudas, quería participar en la película, pero quería hacer el papel
de Valentine y no el de Jo-Ann Ellis. La historia como sabemos tuvo un final
feliz: Mia Wasikowska se bajó del proyecto y la Stewart se quedó con el
anhelado rol.
Nadie
niega que la Wasikowska tiene lo suyo, pero actuar no se trata solo de retratar
personajes sino de establecer relaciones con los compañeros y potenciar la
historia que se cuenta. En el film, Juliette Binoche se complementa de
maravillas con la Stewart, ¿lo habría hecho igual con la Wasikowska? Ya nunca
lo sabremos, pero en vista de los resultados, no nos inquietamos mucho.
¿Habrá
Kristen Stewart despedido a su agente por casi hacerle perder esta oportunidad
única? Años atrás Meryl Streep despidió al suyo por hacerle perder un proyecto
al alargar las negociaciones y pedir más de lo que la producción estaba
dispuesta a pagarle. El proyecto era nada más ni nada menos que Lo que queda del día (James Ivory, 1993)
Sin duda, Meryl habría dado una actuación superlativa, como acostumbra, pero
¿se habría relacionado con Anthony Hopkins como lo hizo la también genial Emma
Thompson? Nunca lo sabremos, pero en vista de los resultados tampoco nos
inquietamos demasiado.
Solo
anécdotas que afianzan el fatalismo de que Lo
que deba ser, será.
Cuando te cruces con la noticia de su muerte, puede que en un despiste inicial te preguntes ¿y éste quién corno era? Para los mayorcitos fue "EL" Drácula (por cercanía, incluso más que el de Bela Lugosi), pero además estuvo en todas partes, como la mugre, sí, pero también como los junquillos. Desde La guerra de las galaxias hasta El Hobbit pasando por un villano para 007-mi-nombre-es-Bond-James-Bond. Debe haber sido alguien muy querible ya que participó en ¡281! películas (nadie trabaja tanto por más talento o imagen que se tenga si no es una buena persona). Sus compañeros siempre destacaron el contraste que había entre su cara naturalmente siniestra y su personalidad jocosa y tierna. Gracias, Sir Christopher Lee, su recuerdo siempre será acompañado por una ovación, ¿qué más puede pedir un actor?
El
pasado lunes 18 de mayo, Juan Sasturain publicó en la sección Contratapa de
Página 12 este poema dedicado a Erik Satie. Y como yo también amo a Satie, lo
transcribo con gusto. A milonguear entonces.
Milonga para Satie
Por Juan
Sasturain
Desde el día que te oí
no pude apagar la radio.
Ni las voces del estadio
me emocionaron así.
Era una Gymnopedie
por un pianista noruego
y las notas, como el riego
del pasto, por aspersión,
punzaron mi corazón
y me abrasaron sin fuego.
Al nombrar eso que hacías
no explicabas lo que era:
Morceax en forma de pera.
Gnosciennes, Piezas frías...
Tu sutil melancolía
paseaba por el teclado:
un gato, de lado a lado,
entreveraba las notas,
juntando las piezas rotas
de un sueño ya desarmado.
En ese ambiente tan serio
de Ravel y Debussy
apostaste, Erik Satie,
por el humor y el misterio.
Un chiste en el cementerio,
un acorde cenestésico...
Tu repertorio analgésico
curaba la tontería:
llamaste, a tu biografía,
Las memorias de un amnésico.
Satie, viejo poligriyo
con ojitos de atorrante,
recortabas cada instante
como el ruidito del grillo.
Pero nunca fue sencillo
lo tuyo, denso y liviano:
hiciste música a mano,
como pintaba Toulouse.
Cuando me apaguen la luz,
esperame con el piano.
Tres
canciones de amor que conocí en los setenta, no tan famosas o transitadas como
otras, pero que me parecen, por distintos motivos, sencillamente bellísimas.
Ojalá las disfruten tanto como yo.
Amor de tarde
Letra:
Mario Benedetti
Música:
Alberto Favero
Es
una lástima que no estés conmigo
Cuando
miro el reloj y son las cuatro
Y
acabo la planilla y pienso diez minutos
Y
estiro los brazos como todas las tardes
Y
hago así con los hombros para aflojar la espalda
Y
me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es
una lástima que no estés conmigo
Cuando
miro el reloj y son las cinco
Una
lástima aunque estés a diez metros
Mientras
soy la manija que calcula intereses
O
dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
O
alguien que hace cifras y les saca verdades.
Es
una lástima que no estés conmigo
Cuando
miro el reloj y son las seis.
Podrías
acercarte de sorpresa
Y
decirme "¿Qué tal?", y quedaríamos
Vos,
con la mancha roja de mis labios
Yo,
con el tizne azul de tu carbónico.
Es una lástima que no estés conmigo...
Antes y después Letra y Música: Jorge Schussheim
Mi
mundo dentro, dentro del tuyo
y
mi amor todo junto a la vez.
Un
cigarrillo antes a medias
y
un cigarrillo a medias después.
Te
quiero dos, te quiero tres,
te
quiero cuatro y mañana diez,
te
quiero bien, te quiero cien,
te
quiero tanto y mañana también.
Sos
una flor, sos un clavel,
sos
un dibujo pintado en papel,
sos
lo que sos, sos sin porqué,
sos
un cometa celeste pastel
Mi
mundo dentro, dentro del tuyo
y
mi amor todo junto a la vez.
Un
cigarrillo antes a medias
y
un cigarrillo a medias después.
Te
quiero seis, te quiero diez,
te
quiero doce y vos lo sabes,
te
quiero igual o más que ayer,
te
quiero tanto que no sé que hacer.
Hoy
te quedás, ya no te vas,
te
quiero como no quise jamás
y
te preciso y me necesitás,
hoy
nos amamos solos y en paz.
Mi
mundo dentro, dentro del tuyo
y
mi amor todo junto a la vez.
Un
cigarrillo antes a medias
y un cigarrillo a medias después.
Te quiero, che Letra: Horacio Ferrer Música: Astor Piazzolla