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martes, 22 de mayo de 2012

Children will listen





La representación teatral es un arte efímero. Chocolate por la noticia. Ninguna función es igual a otra. Chocolate por la noticia, bis. Se ensaya para cimentar el trabajo actoral y mantenerlo más o menos incólume a las contingencias cotidianas.

Cuenta la inmensa Maggie Smith que años atrás hacía una obra en Los Ángeles. Sus hijos, pequeños por entonces, pasaban las vacaciones con ella. Una tarde volvían a casa después de una función. Manejaba la niñera, Maggie iba a su lado y los chicos, sentados atrás. Toby, de cinco años, le preguntó a su hermano: ¿Qué le pasa a mamá? Y Chris, de siete, le contestó: Nada, es una matinée, a la noche le saldrá mejor. Maggie se quedó de una pieza y dijo para sí: Dios mío, se dan cuenta.

Y sí, querida Maggie, por ser hijos de actores y haberse criado en teatros y sets, a esa corta edad sabían más de interpretación que Stanislavsky en toda su vida.

Conclusión: Un padre puede venderle zaraza a toda la humanidad, menos a un hijo perspicaz.

Fue otro capítulo de Zen al paso
(En las fotos, Maggie, su esposo por entonces y padre de sus hijos, el actor Robert Stephens y los niños, Chris y Toby)

martes, 27 de marzo de 2012

Ensayo

David Niven y Maggie Smith en una pausa del ensayo para Murder by death/Crimen por muerte (1976), película en la que recrean los detectives Nick y Nora Charles, interpretados por William Powel y Myrna Loy para la serie de The thin man. 

Vi Crimen por muerte varias veces y adoro lo que hacen estos dos, bah, lo que hacen todos en esta película, de allí que esta foto me enternezca y sea una de mis favoritas.

Se llevaron muy bien y combinaron sus talentos tanto como los colores de la ropa que usan para ensayar.

martes, 6 de marzo de 2012

Una de cal y...


Hay auténtico pánico entre los productores y seguidores de Downton Abbey: Maggie Smith (Violet)  y Dan Stevens (Matthew) dudan sobre continuar en la serie más allá de la temporada 3, que se filma en estos momentos.

¿Hay vida para Downton Abbey si Maggie no está? Gravitan dos razones de peso. Su personaje es magnífico, tanto en el guión como en su impagable actuación. Y dos, el gran éxito de la serie entre los más jóvenes se debe a su presencia. No olvidemos que Maggie es Minerva McGonagall en las películas de Harry Potter. Crucemos los dedos para que estas dudas sean sólo una puja para lograr un mejor contrato...

viernes, 24 de febrero de 2012

Maggie y el Óscar

Maggie Smith sobre el Óscar:
No, no es de oro. Es muy pesado. Sin duda puede ser muy útil para defenderse si entran ladrones.

Se la ve aquí con Michael Caine en una escena de California Suite, por la que ganó su segundo Óscar.

viernes, 13 de enero de 2012

Garbo ríe, Maggie lee


La única y se-me-acaban-los-adjetivos Maggie Smith analiza la portada de un libro en una pausa de la filmación de Downton Abbey. Everything she does is magic.

jueves, 27 de octubre de 2011

De señoras, lavandas y violinistas



A las inescrutables decisiones de los productores, sumo ahora las de los distribuidores, que con piedad sólo pueden calificarse de inexplicables. Que una película tan buena y tan explotable comercialmente como Ladies in lavender (2004) (Las señoras de lavanda, en el original, El violinista que llegó del mar, en el título con que la rebautizaron) no se haya estrenado en cine ni tenido un lanzamiento decente en DVD y que haya pasado directamente al casi anonimato del cable se suma a los misterios irresolutos del universo.

Pertenecería al género conocido como “de mujeres”, designación no muy certera, la experiencia me enseñó al tratar con alumnos adultos sus películas favoritas que hombres de voz estentórea y de pelo en pecho suspiran por la trilogía Meg Ryan (Cuando Sally conoció a Sally, Sintonía de amor y Tienes un e-mail) y que señoras remilgadas y correctas prefieren ante todo las patadas, acrobacias y piruetas de Jackie Chan, la dureza del Harry de Clint Eastwood y el heroísmo sucio y sangrante de los Duros de matar de Bruce Willis. Como sea, se supone que son las mujeres las primeras destinatarias de las películas “de mujeres”, ésas con romances, entendimientos o no entre madres e hijas, o de dramones familiares que culminan a violinazo limpio. Ésta tiene amores inesperados, violines protagónicos y hermanas que se entienden.

Estamos a fines de los años treinta y ya se percibe la agitación que estallará en guerra, la célebre Segunda Mundial. Janet (Maggie Smith) y Ursula (Judi Dench) viven en una hermosa casa junto al mar en Cornwall, Inglaterra. Una mañana, después de una noche de furiosa tormenta, llega a la playa de las hermanas un naufrago, Andrea (Daniel Brühl, el chico de Good bye, Lenin!) El médico del pueblo (David Warner) dirá que el chico no tiene nada que unos días de descanso no puedan curar. La irrupción del extraño desbaratará la apacible y metódica vida de las hermanas. Andrea es polaco y no habla inglés. Y por raro que parezca, las dificultades en comunicarse los acercará más que si hablaran el mismo idioma. Tanto que Ursula que lleva años vistiendo santos, perderá el control y le dará rienda al amor que se le despertó por el chico. Andrea, como denuncia el título que le pusieron en español, es un violinista nato.

Maggie Smith y Judi Dench son grandes amigas en la vida real, compartieron filmaciones y hasta largas temporadas teatrales, lo cual es bueno porque es bueno que la gente se quiera, pero aunque se odiaran, no nos importaría ya que en escena, se entienden, se respetan y se complementan de una manera única. Verlas juntas es una fiesta de emociones. Completan este elenco soñado, la gran Miriam Margolyes, grande de tamaño y de talento, como la cocinera. (Miriam es la matrona que dirige la batuta de la alta sociedad en La edad de la inocencia de Scorsese). La deslumbrante Natascha McElhone es una pintora veraneante que oficiará de agente del destino del chico. Y está también en un rol chiquito, el pequeño gran Toby Jones, que fuera el otro Capote, el de Infame.


Dirigió con seguridad y elocuencia Charles Dance, que es asimismo un gran actor y se nota. Los actores que dirigen suelen hablar mejor con sus pares y lograr como en este caso que hasta el último extra dé una actuación notable. Un film inolvidable que merece ser descubierto y venerado. Ah, y la banda sonora, Paganini incluido, no es un placer menor. 

martes, 18 de octubre de 2011

El camarín de los talentos

La filmación de Muerte en el Nilo tuvo lugar casi por completo a bordo de un barco. Como no había suficientes camarotes para que cada estrella tuviera su camarín, Bette Davis, Angela Lansbury y Maggie Smith debieron compartir uno. Oh, la, lá. Sí, no nos apresuremos. Considerémoslo un minuto. Bette Davis, Angela Lansbury y Maggie Smith maquillándose, cambiándose y repasando las líneas JUNTAS. Sin duda, Dios debe haber espiado las conversaciones o los gruñidos, los intercambios de anécdotas, recuerdos y chismes o los silencios casi amables interrumpidos por sonrisas frías de estas tres grandes damas de la escena a las que premió con tanto, tanto talento.

viernes, 14 de octubre de 2011

Cosecharás tu siembra


Maggie Smith goza de una renacida popularidad. Para los veteranos es nuestra amiga de toda la vida. Para los más jóvenes, que crecieron con las películas de Harry Potter, es Minerva McGonogall. Todos nos regocijamos con sus magnificencias en la extraordinaria miniserie inglesa, Downton Abbey (de la que hablaré en otro momento, o no, nunca se sabe) y por la que acaba de ganar un Emmy. Una vez, Alan Bates le tiró un piropo, que más que piropo es un reconocimiento a sus virtudes. Dijo: Maggie Smith es la única actriz que puede pasar de la comedia a la tragedia, y viceversa, en una misma oración.

viernes, 7 de octubre de 2011

The prime of Miss Jean Brodie


Miss Jean Brodie va a trabajar en bicicleta en 1931.
Miss Jean Brodie es maestra de la escuela para niñas Marcia Blaine de Edimburgo.
Miss Jean Brodie no enseña en el sentido tradicional, instruye sobre un trágico romance que tuvo y que bien puede ser inventado, sobre su pasión por la pintura y la música, sobre su deslumbramiento por Benito Mussolini.
Miss Jean Brodie tuvo un affair con Teddy Lloyd (Robert Stephens), el profesor de Arte, un pintor apasionado, católico y padre de 6 niños; él quiere seguir, pero ella no.
Miss Jean Brodie coquetea con el profesor de música, Gordon Lowther (Gordon Jackson), un solterón recién liberado de su madre.
Miss Jean Brodie tiene un grupito de alumnas predilectas, Sandy (Pamela Franklin), Mary McGregor (Jane Carr), Jenny (Diane Greyson) y Monica (Shirley Steedman) a las que beneficia con la sabiduría que le da estar en “los mejores años de la vida”.
Miss Jean Brodie está en la mira de la directora, la conservadora Miss Mackay (Celia Johnson)
Miss Jean Brodie es una manipuladora peligrosa. Doblemente peligrosa porque no manipula desde la frialdad y con un propósito práctico sino desde una ceguera emocional.
Miss Jean Brodie encontrará su rival donde menos se lo esperaba.
The prime of Miss Jean Brodie es una nouvelle de Muriel Spark que tuve la suerte de leer varias veces, en una época cuando no hallaba qué leer, releía The prime of Miss Jean Brodie, que está escrita como la puta madre, y que más tarde fue convertida en una obra de teatro de la puta madre por Jay Presson Allen, quien también firma el guión de la película.
The prime of Miss Jean Brodie es una buena película, que no vi mucho, pero si como ahora me la choco para bajar, no lo dudo y vuelvo a disfrutarla, la dirigió Ronald Neame, un director hábil que entendía de géneros a la perfección.
The prime of Miss Jean Brodie es la consagración aplastante y demoledora de Maggie Smith que venía haciéndose notar en secundarios con un talento contundente que necesitaba un protagónico que le permitiera lucir algunos de sus innumerables recursos. Jean Brodie fue ese rol que la ubicó en el primer plano, la volvió inolvidable e imprescindible  y que selló fama y fortuna arrebatándose el Óscar a la Mejor Actriz Protagónica en 1969.
Miss Jean Brodie es un monstruo que en el cuerpo de Maggie Smith es un ser equivocado y conmovedor.