martes, 27 de marzo de 2012

Ensayo

David Niven y Maggie Smith en una pausa del ensayo para Murder by death/Crimen por muerte (1976), película en la que recrean los detectives Nick y Nora Charles, interpretados por William Powel y Myrna Loy para la serie de The thin man. 

Vi Crimen por muerte varias veces y adoro lo que hacen estos dos, bah, lo que hacen todos en esta película, de allí que esta foto me enternezca y sea una de mis favoritas.

Se llevaron muy bien y combinaron sus talentos tanto como los colores de la ropa que usan para ensayar.

sábado, 24 de marzo de 2012

El misterio del segundo abanico




Dicen (porque por más que rebusco en los rincones más oscuros de mi memoria no recuerdo haberla visto) que The kissing bandit (Laslo Benedek, 1948) es bastante mala. Frank Sinatra, el protagonista masculino, dijo que le disgustaba tanto que jamás la había visto. Consideraba que no daba para nada de pícaro español. Y sí, de español no da. Tampoco dio cuando hizo en el 57 el Miguel de Orgullo y pasión, pero las estrellas nunca son coherentes. Volviendo al Kissing bandit, la protagonista femenina, Kathryn Grayson también la rechaza. Dijo que entre las que filmó, es la que menos le gustó. Pero estamos en la época dorada de la comedia musical de la MGM y con tanto talento dando vuelta, nada puede ser del todo malo. En algún momento de la película, hay una fiesta y en ella, nada más ni nada menos que Ann Miller y Cyd Charisse se pelean por el amor de Ricardo Montalbán. El número, como puede verse aquí, está más allá de toda adjetivación. Lo corografió Stanley Donen, cuatro años antes de codirigir con Gene Kelly la majestuosa Cantando bajo la lluvia.
Se usaba filmar los números musicales casi de un tirón, en una toma, o a lo sumo en dos o tres. Se ve con claridad de dónde saca Cyd el primer abanico, pero ¿de dónde saca el segundo? La respuesta en los comentarios de este post.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Robert Oscarizado

De Niro, con cara de gato que se tomó toda la leche, sostiene el Óscar que se ganó en más que buena ley por El toro salvaje (1980).

domingo, 18 de marzo de 2012

Tarde pero seguro

Horacio, te pasé Hunger y no te dije nada. Bueno, es una película tan cruda como fascinante. Como tengo fiaca de contarte más, te transcribo un artículo que hallé en http://www.blogacine.com/
Estos que bromean en la foto son Michael Fassbender (Bobby Sands) y Liam Cunningham (el sacerdote Dominic Moran) que hacen en el film una escena antológica que se describe abajo.


Justo cuando estés por perder la fe en el cine por culpa de algo que pudiera definirse como “sobredialogación”; de los chistes facilones basados en una vulgaridad gritada voz en cuello, de las historias de amor que se repiten, idénticas, ad nauseam, cuya única función es mantener la atención durante un segundo acto penosamente escrito; y de las tramas y propuestas estéticas que se mueven cómodamente y sin riesgo en el territorio de la clasificación “A”, apta para todo público; decía, justo cuando estés a punto de perder la fe en el cine por todo lo anterior, remueve cielo y tierra y consigue una copia de Hunger, de Steve McQueen.
  
McQueen es un artista visual, lo que quiere decir que sus films se proyectan en las paredes de galerías y museos en vez de salas de cine. No son peliculas, son obras de arte. No obstante, el año pasado, McQueen estrenó Hunger, una película narrativa sobre la huelga de hambre de los combatientes del IRA, en 1981.
  
Copio y pego aquí lo que dice la Wikipedia del protagonista principal de aquella huelga, Bobby Sands:
Robert George Sands, conocido como Bobby Sands (9 de marzo de 1954 – 5 de mayo de 1981) fue un republicano de Irlanda del Norte, y miembro del IRA Provisional (Ejército Republicano Irlandés provisional). Arrestado en 1977 por tenencia ilegal de armas de fuego, fue condenado a catorce años de cárcel e internado en la prisión de Long Kesh. En 1981 fue elegido representante del Sinn Féin en la Cámara de los Comunes por Irlanda del Norte. Ese mismo año inició una huelga de hambre junto a otros activistas del IRA para exigir una serie de demandas (derecho a tener el estatuto de preso politico principalmente, derecho a no llevar uniforme carcelario, derecho a no trabajar en la cárcel, derecho a relacionarse libremente con otros prisioneros, derecho a organizar su propio tiempo libre, derecho a recibir una visita y una carta por semana, entre otros). Ante la negativa del gobierno británico a acceder a dichas demandas, la huelga de hambre prosiguió, y tras 66 días de huelga, Bobby Sands falleció, junto con otros compañeros activistas, convirtiéndose en un mártir de la causa republicana en Irlanda del Norte. Es muy famosa su frase, pronunciada durante su huelga de hambre: “Our revenge will be the laughter of our children.” (“Nuestra venganza será la risa de nuestros niños.” en castellano)

A diferencia de otras cintas que retratan el mismo suceso, como Some mother’s son, de Terry George; Hunger transita un camino distinto al convencional, narrativo, de los docudramas. Hunger está dividido en tres grandes secciones o actos. El primero se centra en la vida cotidiana de los combatientes del IRA detenidos y en la cotidianidad de un guardia carcelario.

Con muy pocos diálogos y siguiendo una propuesta conceptual, el filme describe en esta sección la huelga de limpieza de los presos —no se bañaban, se negaban a vestirse, cagaban en el piso de la celda, embadurnaban las paredes con mierda y orinaban en la puerta para que el orine inundara el pasillo—, y los maltratos a los que eran sometidos por parte de los guardias de la prisión. Paralelamente, seguimos el día de un guardia que se sabe condenado de antemano, en una época en la que los carceleros eran los objetivos prioritarios de los atentados del IRA.

El segundo acto está compuesto por una larga conversación entre Bobby Sands y su sacerdote confesor. Ambos discuten la posibilidad de ir a la huelga de hambre. Lo increíble es que la mayor parte de esta conversación está recogida en un solo plano fijo de casi 20 minutos.

Finalmente, el tercer acto narra, con la casi total ausencia de diálogos, el desarrollo de la huelga, pero desde la perspectiva, completamente subjetiva, de Bobby Sands.

McQueen ha dicho sobre su obra:
 

En Hunger no hay nociones simplistas de “héroe”, o “martir” o “victima”. Mi intención es provocar el debate en la audiencia, retar nuestra propia moral a través del film.

Con Hunger, McQueen obtuvo el premio Camera D’or en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes.

Uggie piensa

Uggie: Acá estoy con este franchute meloso que me hace el favor de sostener MI ÓSCAR.