viernes, 13 de febrero de 2026

Lecturas 2026 - Hoy: Expedientes de Kate Atkinson

 


Dejamos por un rato a nuestras mujeres que cantan y nos abocamos a una sección nueva: Lecturas 2026.

 

Kate Atkinson es una novelista de talento. ¿Por qué lo afirmo? Porque recién a las dos horas me doy cuenta de que paso una página tras otra, atrapado, inmerso en lo que narra, sin esfuerzo alguno, sin tener que ponerle ganas, ni darme aliento para avanzar.

 

Convivo con sus personajes, me alegro o puteo las circunstancias que les tocan y los discuto cuando meten la pata o hacen algo que me desconcierta. O sea, me devuelve al asombro de la niñez sin cháchara ni nostalgia.

 

Expedientes (Case Histories, 2004, en el original) es su primera novela con el detective Jackson Brodie, un cuarentón largo, exmilitar, expolicía, divorciado, padre de una nena de 8 años, de no mal ver, tanto que en la tele lo hizo Jason Isaacs (9 episodios entre 2011 y 2013).

 

Es un detective muy particular porque hace de poco a nada para averiguar lo que le piden y sin embargo, cumple con su cometido. Le basta con ser solidario, contenedor, comprensivo y escuchar con atención para dar con la pista correcta.

 

La trama lo halla averiguando si una azafata le mete o no los cuernos al marido. Y se le suman tres casos viejos dados por finalizados. Primero dos hermanas cincuentonas, muy peculiares, le piden que halle a una hermana menor que desapareció cuando todas eran chicas, una noche en que dormían en una carpa en el jardín por una ola de calor. Después un exabogado, jubilado de prepo la mañana que asesinaron a su hija veinteañera de un tajo en el cuello, cuando daba una mano en el bufete, le pide que halle al asesino. Y por último una enfermera treintañera le pide que halle a su sobrina adolescente, hija de su hermana que mató de un hachazo al padre de la chica cuando esta era bebé.

 

También tiene una clienta prácticamente ad honorem, una anciana aristocrática que le pide halle algunos de sus numerosos gatos que según ella le secuestran.

 

Los protagonistas de cada caso se mezclarán porque son vecinos, pertenecen a la misma clase social y deambulan por ambientes en común.

 

La novela tiene una estructura atípica de las novelas policiales habituales. No empieza in media res con las víctimas ya establecidas, sino que cada capítulo trata las circunstancias familiares o profesionales que llevarán a los hechos de sangre.

 

De ahí que nuestra relación con los personajes sea directa y no tamizada por hechos interpretados por detectives privados o policías públicos. Paso ya a la segunda novela con Jackson Brodie, Incidentes (One Good Turn, 2006) tal es mi entusiasmo con Miss Atkinson, después les cuento.

Gustavo Monteros

Dedicado a la memoria de mi hermana, María Alejandra, a la que le divertía leer estos apuntes míos sobre lecturas.