jueves, 26 de abril de 2018

Mi vida con Bergman - Capítulo 13


Bergman le atribuye al vicio del juego del productor Lorens Marmstedt el que haya insistido en comisionarle otro film después de Llueve sobre nuestro amor y Barco a la India. Ingmar dice que Lorens era un jugador profesional capaz de insistir toda una tarde con el mismo número en la ruleta y que por eso persistió con él. Eso sí, esta vez Lorens estableció algunas claras condiciones, primero, que en lugar de hacerlo para Folkbiografer, compañía que había producido los dos films anteriores y en la que Marmstedt era asesor, lo hicieran esta vez para la propia compañía de Lorens, Terrafilm, segundo, que convenía que resultase en un éxito, modesto si se quiere, pero éxito al fin, sino los días del Bergman director de cine estarían contados y su incipiente carrera habría terminado sin pena ni gloria, y tercero, era la novela que le proponía o nada.


La novela en cuestión, Música en la noche, había sido publicada con gran éxito en 1946, la había escrito Dagmar Edqvist y trataba sobre las penurias de un músico ciego. Lorens Marmstedt  le olfateó posibilidades cinematográficas y se aseguró los derechos para cine.  Bergman la leyó, cuando Lorens Marmstedt se la propuso y la odió. Intentó convencer a Lorens de que le ofreciera otra cosa, Marmstedt que había previsto tal situación y que ya le había advertido que era eso o nada, se mantuvo en sus treces. Bergman se avino a conocer a la autora, Dagmar Edqvist, que para sorpresa de Bergman, le resultó una mujer adorable, cálida, divertida, inteligente, muy femenina y hermosa (téngase en cuenta la época, estos últimos dos adjetivos en tiempos de feminismo activo son políticamente muy incorrectos). Resolvieron que juntos escribirían el guión, en los dichos al menos porque en los créditos del film, la autora aparece sola, aunque ocasionalmente hay líneas muy bergmanianas.


Se filmó entre el 1 de noviembre y el 30 de diciembre de 1947 y se estrenó el 17 de enero de 1948. Bergman confiesa que de su filmación lo único que recuerda es que se repetía como un mantra “Que no tenga partes tediosas, que sea entretenida, que no tenga partes tediosas, que sea entretenida”. Se exhibió en el Festival de Venecia de ese año, o sea el 48 y en líneas generales fue bien recibida por crítica y público. Y por suerte cumplió con lo Marmstedt ambicionaba, tuvo un éxito discreto que aseguró la continuidad de Bergman como director de cine.


Y fue la segunda y última colaboración entre Bergman y la actriz Mai Zetterling que gracias a la presentación del film en Venecia logró que su carrera alcanzara proyección internacional.


Primordialmente en Inglaterra, donde Hets (el film de múltiples subtítulos porque según el país se llamó El sádico, Tormento, Tortura, Frenesí, Manía) tuvo tanto éxito que hasta llegó al teatro de la mano de Peter Ustinov curiosamente en 1948 el mismo año en que se distribuyó Música en la noche.


Debutó con el protagónico en Frieda (Bail Dearden, 1947) un drama bélico en el que también estaban David Farrar, Glynis Johns y Flora Robson. Desarrolló un modesto éxito como una sex symbol, lo que la llevó a coprotaginizar con los galanes de los primeros años de la postguerra, en papeles dramáticos casi siempre, estuvo con Dennis Price en The Bad Lord Byron (David MacDonald,1949), Dirk Bogarde en Blackmailed (Marc Allégret,1951), Herbert Lom en The Ringer (Guy Hamilton,1952), Richard Widmark en A Prize of Gold/Atraco en las nubes (Marc Robson,1955), Tyrone Power en Seven Waves Away/El mar no perdona (Richard Sale,1957), John Gregson en Faces in the Dark (David Eady,1960), William Sylvester en Offbeat (Cliff Owen,1961), y Stanley Baker in The Man Who Finally Died/El hombre que murió tres veces (Quentin Lawrence,1963). También se destacó en la comedia, por ejemplo como la tercera en discordia de la pareja de Peter Sellers y Virginia Maskell en Only Two Can Play(Juego para dos (Sidney Gilliat,1962). (Si no hay títulos en español es porque no se estrenó en Argentina)
Zetterling se casó con el actor noruego Tutte Lemkow en 1944 con el que tuvo dos hijos, Louis y Etienne, y del que se divorció en 1953. Y antes de casarse con el escritor David Hughes en 1958, tuvo un apasionado romance con Tyrone Power, tan trascendente fue, que el capítulo que le dedica en su autobiografía (All those tomorrows, 1985) se llama Tyrone, el magnífico.


A mediados de los sesenta Mai probó su mano como directora de cine en proyectos que consideraron bergmanianos por temas y estilos.


Como el drama sexual Älskande par / Loving Couples  (1964) que transcurre en Estocolmo en 1915. Tres mujeres, Agda, Adele y Angela están a punto de dar a luz en una clínica. Recuerdan su pasado, en especial las circunstancias que las llevaron a la situación en la que se hallan. Agda es una mucama embarazada por un joven de la clase media, a la que no le quedó otro remedio que casarse con un artista homosexual. Adele es frígida y el bebé que espera es prácticamente el resultado de una violación que sufrió por parte de su marido. Y Angela, una joven aristocrática espera el bastardo de un casanova cincuentón. Y para subrayar aún más el paralelismo con el universo Bergman, el director de fotografía es Sven Nikvist y casi todo el elenco trabajó en algún momento con Ingmar tanto en el cine como en el teatro.


Nattlek (Night Games, 1966) se centra en la represión y la decadencia sexual, Jan (Keve Hjelm) lucha contra su impotencia (literal y simbólicamente) y es atormentado por los recuerdos de su infancia desgraciada en un decadente castillo suizo.


En Doktor Glas (1968), el protagonista enfrenta complicaciones éticas cuando Helga Gregorius, le pide ayuda para evitar que su distinguido marido, el pastor Gregorius tenga sexo con ella.


En Flickorna (The girls, 1968) tres actrices en gira con Lysistrata de Aristófanes (famosa obra en la que las mujeres hacen huelga de sexo hasta que sus maridos no paren la guerra) hallan que paralelismos entre la obra y sus vidas no son solo posibles sino que son también graves.


Todas estas películas fueron muy controversiales, incomprendidas y en más de un sentido se adelantaron a su tiempo. Todas contaron con la colaboración del marido escritor, David Hughes, de quien terminaría por divorciarse en 1979.


Y unos pocos años antes de que un cáncer la diezmara en 1994, su carrera como actriz reverdeció cuando fue la contrafigura de una histrionísima Angelica Huston en La maldición de las brujas (The witches, Nicolas Roeg, 1990). En ese mismo año de 1990 tuvo también un pequeño papel en una recordada película de Ken Loach, Hidden Agenda / Agenda secreta, protagonizada por la magnífica Frances McDormand, Brian Cox y el personalísimo Brad Dourif.


Y entre sus antecedentes en la comedia dejé de lado a propósito para destacarlo ahora su trabajo en una comedia de Danny Kaye Knock on Wood (Agárrame si puedes, Melvin Frank, Norman Panama, 1954) gran recuerdo de mi infancia.


No sé si Mai Zetterling e Ingmar Bergman tuvieron después un trato fluido, pero es extraño que dos personas que vieron potenciadas sus carreras por trabajos en común no volvieran a trabajar juntas. Hets, si bien tiene solo guión de Bergman ya que fue dirigida por Alf Sjöberg, siempre se consideró que era más de Bergman que de Sjöberg, quizá porque se la vendió como la revelación en cine del geniecillo del teatro que despertaba alabanzas y admiraciones. Como sea, les dio a ambos un espaldarazo internacional que Música en la noche, ahora sí con dirección de Bergman terminó por consolidar. Después de exhibirse en el Festival de Venecia, Mai pasó al estrellato internacional e Ingmar fue incluido en las listas de directores a atender. Atención que, como sabemos, pagó con creces. Metáfora que satisfaría la ludopatía del productor que los reuniría esta segunda vez, don Lorens Marmstedt. 

Eso sí, Bergman no desestimó el trabajo de Mai como directora. A lo largo de su vida, se le pidió a Ingmar que armara listas con sus películas internacionales favoritas, sobre sus mejores películas en su opinión, etc. En algún momento, cuando se le pidió una lista con las mejores películas suecas, incluyó Amorosa que Zetterling dirigió en 1986 y que trata sobre la vida de la novelista Agnes Von Krusenstjerna, en especial sobre el período de su turbulento matrimonio con David Sprengel, que incluyó internaciones en manicomios, entre otras delicias. Detalle no menor para que Bergman lo estimara es que el personaje de David Sprengel lo interpreta Erland Josephson, uno de sus actores más frecuentes y su amigo de toda la vida. 

Gustavo Monteros

Continuará

En la foto, Bergman es el primero de la izquierda, ella es Mai Zetterling, claro y a su lado el actor, Birger Malmsten. 




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